domingo, 12 de noviembre de 2017

MODA

Moda que desnuda

La visión que el fotógrafo de 18 años tiene de la moda trasciende lo aparente, lo visible, para instalarse en el estado de ánimo de sus modelos. Lo que proponen sus imágenes es la radiografía emocional de una generación.

La mejor fotografía de moda es aquella que no se conforma con cumplir con el requisito de mostrar, de vender, una pieza de vestir, el calzado o la joya creada por un diseñador. La mejor fotografía de moda suma a esas prendas la personalidad que puede emanar de los modelos retratados, logra hacer transpirar sensaciones, emociones y miradas del mundo y agrega a las texturas de las telas, a las formas de los cortes y a los colores, visiones que a diferencia del carácter efímero del término “moda”, alcanzan la trascendencia al reflejar el estado anímico de una época, sus alegrías y angustias, sus luchas y miedos, su entrega y su rebeldía, su ambigüedad, su desasosiego, su identidad…
Cuando Richard Avedon afirmaba que “un retrato no es una semejanza. En el mismo instante en que una emoción o un hecho se convierten en una fotografía dejan de ser un hecho para pasar a ser una opinión. En una fotografía no existe la imprecisión. Todas las fotografías son precisas. Ninguna de ellas es la verdad”, se refería a que la fotografía pierde su carácter objetivo para ser una representación del paisaje humano tamizada por la sensibilidad del fotógrafo. Por ello, en las imágenes de moda del artista estadounidense pueden entreverse la sensación colectiva de poderío, de autosuficiencia, de confianza, de felicidad de la sociedad norteamericana posterior al triunfo en la Segunda Guerra Mundial, o la desazón de la América profunda que registró en la serie In The American West, para la que retrató a mineros, vagabundos, amas de casa, presos y predicadores itinerantes que en nada se parecen a los galanes que Hollywood promueve a través de las películas.
En el trabajo del joven fotógrafo venezolano Santiago Méndez se repite esa capacidad de Avedon y de muchos otros notables fotógrafos de moda, de convertir un estilo de imagen ligada a lo comercial, en una expresión auténticamente autoral.
Las nueve originales fotografías que se presentan hoy son una demostración de que la moda es una representación que resiste análisis sociológicos, lo cual es muy auspiciante cuando su autor es un joven que no llega a los veinte años de edad y cuya formación técnica y artística es completamente autodidacta, porque Santiago Méndez comenzó a tomar fotos siendo un adolescente, y hoy a los 18 demuestra un dominio sobrio y sólido del lenguaje visual. No por nada fue becado para realizar estudios de fotografía en el Istituto Europeo di Design, de Milán.
Finalmente, al ver el trabajo de Santiago Méndez el observador puede concluir que la generación retratada por él y que la moda que este artista asume como expresión pura de la identidad de quien la lleva, son el espejo de una sociedad en decadencia, ensimismada, particularmente bella y definitivamente desafiante, como los versos de Sylvia Plath, o de Pablo Neruda o de cualquiera de los poetas que lo inspiran antes de emprender cada sesión.
mirada.expuesta@gmail.com
Fuente: El Universal.

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