Aun estamos en Xiamen, acá es jueves 27 de julio de
2011. Algunos seminarios son más entretenidos que otros. Por ejemplo, ayer
Kakha y Rafik se durmieron en plena clase y Rafik no disimuló para nada porque
hasta abrió la boca.
Ayer (miércoles 26 de julio) salimos a cenar. Rafik
me llamó a mi habitación para decirme que ni se me ocurriera cenar en el hotel,
ya que, él iba a llevarnos a un sitio que había “descubierto” y donde servían
verdadera comida China.
A las 8:30 pm estábamos saliendo del hotel, tomamos
el autobús número 43 y después de unos 20 minutos de camino llegamos a un
centro comercial enorme y Fidaa y yo nos emocionamos tanto cuando vimos
“Mcdonald’s, Burguer King, Pizza Hut” que decidimos que queríamos comer en
Burguer King y no se hablaba más del asunto.
Así que Kakha, José y Rafik se sentaron afuera en
una acera, mientras que Fidaa y yo cenábamos en Burguer King. Definitivamente
el asunto de la comida es tan grave que esa hamburguesa me supo a gloria y eso
que yo odio esa comida y jamás la como en Venezuela. Pero es que ese miércoles
me había sentido súper mal con un dolor de estómago muy fuerte que me dio, creo
que era del hambre y la hamburguesa me calló bien al momento aunque después no
tanto.
Después de comer, Fidaa y yo acompañamos a los chicos
a que ellos cenaran. Resultó que ni Rafik, ni Kakha recordaban dónde era el
sitio y estuvimos perdidos durante 2 horas y media, los idiotas esos no se
ubicaban en el mapa. Pero al fin llegamos.
Mientras estuvimos perdidos no pude dejar de admirar
la belleza de la ciudad de Xiamen, con sus enormes edificios y las luces de
Neón y sus pasarelas de tres pisos con escaleras mecánicas (algo inconcebible
en mi país) Así que, a pesar del calor y de lo mucho que tuvimos que caminar,
realmente disfrute del paseo, como me dijo Kakha: “Es mejor estar aquí que
encerrados en el hotel”
El restaurant resultó ser una “porquería” como bien
lo describió José, el pescado que le vendieron estaba tan picante que el pobre
José se enfermó en el acto. La carne también estaba sumamente picante, aunque
no tanto como el pescado y también trajeron una especie de sopa, la cual hasta
el momento insisto en que tenía pedazos de cerebro, aunque José me dice que no
porque tenían huesito.
En el restaurant, Kakha se dio cuenta de una chiripa
que caminaba por la mesa y yo le dije: “No le digas a la china no vaya a ser
que la metan en la sartén junto con el pescado” Nos cobraron los cubiertos,
razón por la cual, José y Kakha, con su alma de venezolanos, se los trajeron
todos como “recuerdos” de la patética cena que habían tenido.
Luego fuimos a un bar, éramos las únicas personas en
el sitio, nos trajeron unas cervezas calientes y jugamos un “juego estúpido” –
palabras de José – que era con unos dados. La noche fue patética para José, así
que él, Fidaa y yo regresamos al hotel en taxi, mientras que Rafik y Kakha se
quedaron como siempre hasta las 3 de la mañana.
Al regresar al hotel Kakha me llamó a la habitación:
Ya llegamos – me dijo – Ok, que bueno, gracias por avisarme. No pude evitarlo,
pero sonreí al recibir esa llamada.
¿Recuerdan la “barbacoa” que tuvimos en Dalian?, en
el momento en que conté mi experiencia en Dalian, dije que luego contaría algo
respecto a la carne que nos dieron ese día, bueno ha llegado el momento de
develar el misterio. Resulta que en el almuerzo de ayer, me enteré de algo sumamente
desagradable, Marcus – mi amigo de Dominica que habla español porque estudió en
Cuba – me dijo que en Dalian nos habían servido nada más y nada menos que carne
de PERRO:
- Marcus ¿tú estás hablando en serio? – pregunté –
- Claro – me dijo él - ¿recuerdas la primera carne que
nos sirvieron en la barbacoa? Bueno esa era carne de perro. Comiste carne de
perro y no lo sabía.
- ¡Yo no me la comí!, sólo la probé y me pareció
asquerosa y la escupí en la servilleta y José me había dicho que era corazón.
- Yo también pensé que era corazón, pero después me
dijeron que era carne de perro.
- ¡El *** de su *** estos chinos de mierda, menos mal
que no me comí esa vaina! Son unos “hijos de puta” como dice José.
- Jajajajajajaja, pero ¡sí la comiste!
- No me la tragué Marcus, ¡la escupí!
- Pero te la llevaste a la boca y la llegaste a
masticar, oficialmente ¡comiste carne de perro!
Domingo 31 de julio de 2011, José nos había invitado
a Marcus y a mí para acompañarlo a ver unas fábricas de elaboración de surimi,
ya que la empresa donde trabaja – en Uruguay – está interesada en hacer
negocios en China y, como era día libre a las 10 de la mañana en punto
estábamos los 3 en el Lobby del Hotel.
Resultó que nuestra guía era una chica chinita,
calculo que de unos 25 años, muy simpática que hacía un esfuerzo casi
sobrehumano para hablar inglés, su nombre es Alice. Nos fuimos para otra
ciudad, algo más campestre, súper alejada de Xiamen – a unas 2 horas – no
recuerdo el nombre, pero allá fuimos a parar.
Llegamos cerca de las 12 de mediodía y ella nos dijo
que primero almorzaríamos y después conoceríamos las fábricas. La comida resultó ser en un restaurant a orillas de la
playa, tienes que acercarte hasta unas peceras donde tienen vivos a los peces y
ese es el menú. Debes escoger el pescado que más te provoque, ellos lo agarran
lo tiran al suelo, allí lo matan y lo cocinan y después te lo llevan a la mesa.
Los chinos tienen la costumbre de colocar mucha
comida en la mesa y tú debes ir escogiendo poco a poco lo que deseas comer. En
nuestra mesa había sopa, cuatro tipos de pescados distintos, mariscos y demás
y, a pesar de que algunos peces tenían un aspecto extraño, el sabor resultó ser
muy bueno.
Después de esa gran comelona fuimos a conocer las
fábricas, nada del otro mundo, mucho olor a pescado y mucha gente trabajando –
especialmente mujeres – y eso que era domingo. Fuimos a cuatro fábricas
distintas, en todas nos invitaron a tomar el té, lo cual es toda una ceremonia
que aun no entiendo muy bien porque deben hervir las tazas y las llenan de agua
y luego la botan y así sucesivamente unas 5 veces antes de darte el té que te
vas a tomar.
En el recorrido por estas fábricas pude darme cuenta
de que, China podrá ser una nación de primer mundo, pero sus costumbres sigue
siendo ortodoxas, ya que, aun cuando estamos en pleno siglo XXI, las mujeres
siguen siendo menos que nada y lo digo porque sólo tomaban en cuenta a José y a
Marcus y a mí, me ignoraban por completo, como si yo no fuera digna para hacer
negocios de ese tipo.
Pero bueno, el recorrido lo terminamos casi a las 6
de la tarde y volvimos a Xiamen y nos invitaron a cenar. El restaurant era
súper lindo y teníamos una sala privada sólo para nosotros tres y para Alice,
el jefe de Alice y unos cuantos chinos más. Como siempre la comida abundó, al
igual que las cervezas, a los chinos les gusta eso de beber fondo blanco y lo
hacen a cada rato. Para mí lo detestable fue ver que pidieron un animal para
comer, como una especie de codorniz frita y la llevaron a la mesa con todo y
cabeza como forma de decorar el plato. Me dio un asco tremendo, además que los
chinos hacen ruidos al comer, esa es su forma de expresar que les gusta lo que
están comiendo.
De allí nos invitaron a un karaoque, éste quedaba en
un edificio de lujo y también nos llevaron a una sala privada, lo cual me hizo
darme cuenta que estábamos con un verdadero y auténtico chivo gordo.
El jefe de Alice mandó a pedir muchísima comida y
bebidas hasta más no poder, todo un derroche, yo canté hasta quedarme ronca y
también baile. Sin embargo, al rato me di cuenta que empezaron a llegar mujeres
que se portaban “muy cariñosas” con todos los hombres que estaban en el lugar:
- Marcus, estas mujeres son prostitutas – le dije a mi
compañero –
- Creo que son damas de compañía – me dijo él –
- A mí me parece que este señor es un mafioso.
Con la excusa de que al día siguiente debíamos salir
con el grupo del seminario para Dongshan le dije a José que ya era hora de
irnos, eran más de las 12 de la medianoche. En el lobby nos encontramos con
Rafik, Kakha, Ismail, Fidaa y Abduallah, ellos nos dieron los detalles de la
partida a Dongshan del día siguiente. Rafik me contó que él se había ido todo
el día a Quanzhou Island. Todo el grupo había ido el sábado a esa Isla, pero
como nos dieron poco tiempo para conocerla, Rafik decidió pasar todo el domingo
“descubriendo” la isla.
- ¿Fuiste solo o con Kakha? – le pregunté –
- Fui solo – me dijo Rafik –
- Kakha ¿Por qué no fuiste con él?
- Porque me quedé durmiendo todo el día – me respondió
– no vayas a subir todavía quédate un rato con nosotros y cuéntanos que tal te
fue hoy.
Fida se levantó en el acto y se fue a su cuarto,
Kakha me dijo: “No le hagas caso” y Rafik también me dijo: “ella es una
lunática, ignórala” Así que le hice caso a mis chicos, ignoré a Fidaa y me
quedé con ellos contándoles cómo había pasado mi domingo.
- La próxima me invitas – me dijo Kakha – y no me dejes todo el día encerrado en el
hotel sin nada que hacer.
- Tú estás con Fidaa – le dije –
- Yo no estoy con ella y estuve solo todo el día en el
hotel, ni siquiera sé qué hizo ella en todo el día, sólo la vi a la hora de la
cena.
- Ok entonces el próximo fin de semana salgo contigo.
- Eso espero.
Fidaa nos había dicho que debíamos estar todos a las
8:20 de la mañana en el lobby del hotel para el check out y de allí irnos a Donshang. Resultó ser que, este pueblo
estaba súper cerca del lugar dónde habíamos ido el día anterior, José, Marcus y
yo. No pudimos evitar la risa, pero debíamos aparentar que jamás habíamos visto
ese lugar.
Dongshan es un pueblo costero, cuyos habitantes se
han dedicado también a la agricultura, principalmente está lleno de fábricas y
casi no hay nada que hacer. Nos instalaron en un hotel que quedaba muy cerca de
la playa, no sin antes advertirnos que durante el viaje las reglas eran “No
alcohol, no salir después de las 10 de la noche y la más importante de todas,
no bañarse en el mar”.
Al llegar a Dongshan, me molesté por una conversación
que tuve con Jhonnathan por el chat (Jhonnathan, el mismo chico de quien hablé
al principio) no vale la pena mencionar el problema, sólo diré que me hizo
llorar (otra vez)
Como Rafik y Kakha eran mis vecinos de habitación,
decidí llamar a Rafik:
- Vas a salir hoy en la noche a “descubrir” el lugar.
- Sí – me dijo él – después de la cena Kakha y yo
caminaremos por ahí.
- ¿Puedo ir con ustedes?
- Claro que sí.
Tuvimos una charla del seminario a las 4 de la tarde
y yo subí directo a darme un baño, en serio estaba muy molesta, oí cuando
tocaron el timbre de mi cuarto, pero me estaba dando un baño en la bañera y no
le hice caso. Pero después comenzaron a llamarme insistentemente por teléfono,
así que salí a atender, era Kakha:
- Dios mío!!! – me dijo – toqué el timbre de tu
habitación y no me abriste y te he llamado con esta 6 veces y no me atiendes,
pensé que te había pasado algo.
- Kakha nos vimos en la conferencia.
- Si pero ya pasaron 5 minutos y quería ver si estabas
bien.
- Estoy algo molesta, pero sí estoy bien.
- ¿Por qué estás molesta?
- ¿Después te cuento, ahorita no importa, vas a salir
con Rafik hoy?
- ¡Siempre!
- ¡Yo voy con ustedes!
- Perfecto, vente ya para el cuarto de Rafik.
- Ok, termino de bañarme y voy.
Fidaa llamó cuando los 3 estábamos en el cuarto de
Rafik, sólo estábamos hablando y oyendo música, pero ellas entró en cólera y comenzó
a gritar en el pasillo, y le dijo a Kakha que no quería volver a hablar con él
nunca más.
- Kakha ve a hablar con ella – le dije –
- ¡No!
- Anda – insistí – se nota que está muy molesta.
- Fidaa está loca, yo no voy a hablar con ella – fue
la respuesta que él me dio –
Bajamos a cenar y Fidaa se sentó cerca de nosotros
con cara de pocos amigos y aunque no nos habló estaba siempre cerquita de
nosotros como para que no la ignoráramos.
Kakha seguía inmune sin hablarle, hasta que nos
dijo:
- Vamos a la playa.
Rafik y yo salimos con él y afuera estaba Ismail
(compañero de Fidaa) ella se fue detrás de nosotros y comenzó a gritarle a
Rafik muchas cosas en árabe y después me dijo a mí en perfecto inglés:
- Tú Mariana, eres una mala amiga, si yo noto que tú
estás molesta o algo siempre voy y hablo contigo pero tú ahorita me ignoraste y
no quiero hablarte más.
Se fue llorando y Rafik nos dijo vámonos. Caminamos
hasta la playa y nos bebimos unas cervezas, yo le dije a Rafik y a Kakha:
- En ningún momento quise molestar a Fidaa, yo sólo
quería venir con ustedes porque me siento mal, estuve llorando en mi cuarto en
la tarde y no quería pasar la noche llorando. Por eso les dije que quería salir
con ustedes.
- ¿Por qué llorabas? – me preguntó Kakha –
- Eso no importa.
- Eres una chica hermosa Mariana – me dijo Kakha – no
llores por un estúpido que no vale la pena.
- Lo tendré en cuenta.
Allí me besó, creo que aun me emociona ese momento,
pero Rafik mató el romanticismo diciendo: Ok es suficiente, vámonos a
“descubrir” el lugar.
Caminamos durante un buen rato por toda la playa,
hasta llegar a la otra orilla, allí nos sentamos en un restaurant y bebimos
cervezas, llegamos al hotel casi a las 12:30 de la mañana.
Mama huhu (una de las organizadoras), nos estaba
esperando para darnos un tremendo regaño, ella hablaba en un feroz chino y
Thomas traducía todo al inglés. Entre otras cosas nos decían que teníamos que
obedecer las reglas, que los teníamos preocupados, que así no podía ser, Rafik
interrumpió el gran discurso diciendo: ¡Yo tengo una pregunta!, ¿Mañana puedo
ir a nadar?
Eso hizo que mama huhu quisiera golpearlo y desde
ese momento nos castigaron y no dejaron de vigilarnos constantemente durante
los 3 días que estuvimos en Dongshan. En realidad, no dejaron de vigilarnos en
todo el tiempo que nos quedaba en China, éramos algo así como el grupo de los
rebeldes.
Cuando ya salió el sol, nos llevaron a conocer una
colonia de pescadores que tienen una granja de acuicultura en pleno mar. Nunca
había visto algo como eso, como siempre el calor fue inclemente pero el paseo
muy interesante. Después, conocimos la piedra que se mece con el viento, la
cual según es milagrosa y regresamos al hotel. Desde ese momento Kakha me
llamaba a mi cuarto a cada rato, para nada sólo para decirme cualquier tontería
y hacerme reír. Fidaa volvió a hablarnos, yo sospechaba que Ismail había
influido mucho en ello, aunque como siempre se mostraba recelosa. El almuerzo
fue a la orilla de la playa, todo muy bonito. En la tarde fuimos a ver una
fábrica y regresamos al hotel.
Le habíamos prometido a mama huhu que nos
quedaríamos en el hotel como niños buenos. Por su puesto que, en la tarde Rafik
y Kakha decidieron que era tiempo de bañarse en la playa, pero en el momento en
que se quitaron las camisas aparecieron mama huhu y John a arruinar el momento.
Rafik se fue hecho una furia caminando por toda la playa y John corriendo
detrás de él. Yo me quedé con Kakha bebiendo cerveza y burlándonos de Rafik.
Después de la cena, los chicos de Indonesia le
pidieron permiso a mama huhu para que me dejara salir a caminar un rato con ellos.
Regresamos al hotel y esta vez, me dieron permiso para volver a salir a caminar
con Abduallah e Ismail (los compañeros de Fidaa). Allí fue cuando Abduallah me
dijo que Ismail le había contado todo lo que Fidaa nos había dicho la noche
anterior:
- Ella no está bien – me dijo Abduallah – Ismail la
conoce desde que era una niña y ella siempre ha sido así. Al parecer ella tiene
un serio problema porque ha estado comprometida 3 veces y ha terminado esas
relaciones, lo cual no es bien visto en nuestra religión (son musulmanes) y
ahora, ella conoció a Kakha durante este viaje, él le gusta pero ella está
celosa de ti. Además, ella fue quien las acusó con Thomas y mama huhu de que
habían salido ayer en la noche
- (Esa Co… pensé) Me vas a perdonar Abduallah – le
dije – pero Fidaa no está bien, es posible que ninguno de nosotros nos volvamos
a ver nunca más en la vida. Del viaje sólo quedarán los recuerdo, entonces no
entiendo por qué ella se pone así si kakha no es su novio formal.
- Nunca dije que ella fuera normal. Lo cierto es que
ayer Ismail habló con ella y la obligó a disculparse contigo, él dice que tú
eres una buena chica y no te mereces las cosas que te dijo.
- No sé que me dijo en árabe, pero se notaba molesta.
- Fueron cosas fuertes pero mejor es que no te
preocupes por ella, ignórala y sigue disfrutando de lo que nos queda de viaje.
La conversación acerca de Fidaa terminó y después
sólo hablamos acerca del Ramadam (que comenzó el 1 de agosto) y Abduallah me
contó de dónde venía la frase célebre de Ladies
First:
- No es un acto de caballeros – me dijo – más bien se
utilizó en Inglaterra durante la guerra, las mujeres eran colocadas en primera
fila bien sea para que fueran las primeras en matar o ser asesinadas.
- ¡O sea! Lo que hasta el momento creí era todo un
acto de caballerosidad, resulta que nunca lo fue.
- Exactamente.
- ¡Qué bolas!
En Donshang, pasaba el día con Kakha y cuando nos
separábamos me llamaba cada 5 minutos. Él no volvió a acercarse a Fidaa como
había sucedido en Beijing y, de hecho empezó a ignorarla. Allí fue cuando
comenzó la fase de que debemos compartir todo. Esta fase consistía en lo
siguiente: si yo tomaba una taza de café, la mitad era mía y la otra mitad de
Kakha; yo debía poner a enfriar en la nevera de mi cuarto dos botellas de agua,
ya que una era para mí y la otra para Kakha. Si no nos tocaba puesto juntos en
el autobús entonces un rato el iPod era para mí y el otro rato para Kakha y; él
me llamaba a mi habitación cada vez que sintiera que había pasado mucho tiempo
sin hablar y lo mismo debía hacer yo.
Debo admitir que nunca había tenido una relación así
con nadie, por lo general, los chicos con los que he salido son patanes a los
cuales yo debo buscar todo el tiempo porque sino ellos ni me paran o, peor,
tienen novia y sólo salen conmigo cuando se pueden “escapar”. Así que, el tener
esta especie de “relación” con Kakha fue algo nuevo e inesperado para mí, pero
fue una sensación muy linda el sentir que estoy con alguien a quien le gusto y
a quien le importo y quien se siente tan bien como yo por cada momento que
pasamos juntos. Sé que no era una relación real, también sabía que sólo dudaría
por el tiempo que estuviéramos allí; pero puedo asegurar que ha sido la mejor
relación que he tenido.
Pero bueno, el tercer día en Dongshan fuimos a un
puerto y luego del almuerzo en el camino de regreso pasamos por el museo del té
y en la noche ya estábamos de vuelta en Xiamen.
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